Una auditoría SEO completa evalúa cada punto que afecta el rastreo, la indexación, la relevancia y la autoridad de tu sitio. Empieza por una fotografía técnica. Revisa cómo te rastrea Google con un crawler de escritorio y con datos de Search Console. Valida estado de indexación, cobertura, errores 404, cadenas de redirección, páginas no indexadas por decisión propia y por decisión del buscador, canonicals, sitemap y robots.
Analiza los logs del servidor cuando sea posible para conocer el comportamiento real de los bots. Verifica que el presupuesto de rastreo se invierta en páginas útiles y no en filtros, parámetros o duplicados. Comprueba Core Web Vitals con PageSpeed Insights y CrUX. En 2025 los focos son LCP por debajo de 2.5 s, INP por debajo de 200 ms y CLS por debajo de 0.1.
Sigue con estructura de información e interlinking. El objetivo es que los clústeres temáticos formen rutas claras desde categorías a contenidos de apoyo. Detecta canibalización de palabras clave. Evalúa datos estructurados (Product, FAQPage, LocalBusiness). Audita backlinks y menciones.
La salida de la auditoría debe incluir una matriz de acciones priorizadas usando un marco como ICE o RICE (Impacto en tráfico y negocio, confianza en la ejecución y esfuerzo técnico). Crea un roadmap de 90 días con quick wins y proyectos de fondo.